
Suelo olvidar la trama las pocas veces que sueño. Normalmente son cosas que no tienen lógica o los cuentos se quedan a mitad.
¡Qué mucho me fastidia cuando se me corta un sueño y luego no sé como termina! Se me cortan ya sea por que me desperté (y luego trato de volver a quedarme dormida con la esperanza de recuperar el sueño donde me quedé, como si le pudiera dar PAUSE and PLAY al sueño anterior) o que el mismo sueño se haya transformado en una serie de eventos disparatadísimos sin conexión de eventos.... Bueno, la cosa es que a veces los olvido a unas horas de haberme despertado. Otras veces los recuerdo, y en otras ocasiones trato de olvidarlos.
Pues anoche tuve uno de esos sueños rarísimos sin conexión de secuencias y me temo que lo recordaré por mucho tiempo - lamentablemente.
Lo primero que recuerdo del sueño era que estaba en la guagua de mi primo con la familia de road trip. Como es doctor, yo estaba tratando de convencerlo de que comprara unas batidas de esas milagrosas para rebajar y que se las prescribiera a sus pacientes. - En la vida real las putas batidas las compré yo durante una de esas reuniones de negocios piramidales de las que no te puedes zafar y te espetan el negocio como sea. ¡Pues terminé comprandolas y ahora necesito quien me las compre a mi! - Seguimos con el sueño...
De esa conversación que tuve con Vitín (así se llama mi primo), mi sueño brinca a luquillo, donde mi hermana y yo estabamos esperando a Jaime Martínez, que venía a Puerto Rico con su esposa y su hija. Todo lo que veía era la costa sin edificios, solo árboles y arena. De ahí, de repente estoy con el en una avioneta...
En esa avioneta Jaime, Melissa y yo estamos viendo la costa de San Juan. El admira cómo las olas chocaban contra la orilla de La Perla y contra las piedras que bordean el morro. A Jaime le pareció interesantamente sexy ver como las piedras (que en realidad son rocotas) bailoteaban con las olas del mar que lucían bastante embravecidas....
De ahí brinca mi sueño al agua. Melissa y yo estamos flotando en el agua. No se si en una tabla de surfing o una balsa o en qué pero no estamos nadando ni estamos preocupadas por separarnos ni flotamos boca arriba. Es como si estuvieramos metidas en el agua sin problema alguno y hablamos de cosas. Cosas que no recuredo.... De repente vemos la orilla de horita que se veía bastante virgen de población - volvemos a lo que en el sueño creo que es Piñones. De repente Melissa me mira y volteamos para darnos cuenta que una ola de como 30 pies se nos viene encima. Como estamos metidas bastante mar adentro, nos miramos, nos sonreimos, y justo cuando llega la ola, nos hundimos y la ola nos pasa por encima...
Nada nos pasó en mi sueño pero cuando la ola llega a la orilla, la devasta.
¡Y ahí desperté! Pensaba escribir mi sueño para no olvidarlos y no lo hice hasta media mañana. Me vestí y bajé a casa de mami. al entrar a su cuarto me topo con la noticia del Tsunami de Japón y lo primero que veo en la TV es la puta ola que recién había visto en sueños... haciendo escante al otro lado del mundo.
No se si fue premonición o coincidencia. Solo sé lo afortunada que soy de que, al menos para mi, solo fue un sueño.
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